Regulación emocional

Registra tu ánimo

Disminuye el ritmo en momentos difíciles para procesar emociones intensas y actuar de forma intencional

Apaga
el piloto automático
y trátate
con curiosidad

Solución

Practica la regulación
en tres pasos

Haz check-in contigo
  • Haz check-in contigo

    Comienza con una pregunta honesta: ¿Cómo te sientes? Registra tu estado de ánimo y haz una pausa. Nombrar lo que sientes es el primer paso para entenderlo.

Ventajas clave

Tu reflexión diaria para ganar claridad emocional

Haz una pausa antes de reaccionar

Cuando sientas que va aumentando tu reacción emocional, un check-in rápido te ayuda a hacer una pausa antes de actuar por impulso. Con el tiempo, esa pausa se vuelve un hábito.

Comprende cómo te sientes

Saber exactamente qué sientes y por qué te apoya a procesarlo más rápido, comunicarlo mejor y fortalecer relaciones más genuinas.

Mira el panorama completo

Registra tu estado de ánimo con constancia y comienza a reconocer qué te detona, qué te drena y qué te ayuda a sentirte mejor. La claridad se construye con cada registro.

Cambia tu respuesta al estrés

Las revisiones diarias te ayudan a cultivar una mayor conciencia, haciendo que responder con calma sea cada vez más sencillo.

¿Necesitas ayuda?
Explora nuestras preguntas frecuentes