Cómo acompañar a niñas y niños con TDAH para que tengan éxito en la escuela: estrategias prácticas para madres y padres.

¿Cómo ayudar a una niña o niño con TDAH a concentrarse en la escuela cuando parece que su mente siempre se distrae? Bueno, justo ese es el dilema que vamos a abordar en este artículo y te mostraremos cómo el TDAH impacta la educación y cómo pueden convivir de manera exitosa con las estrategias y el apoyo adecuados.
Lo que sucede es que las niñas y niños con TDAH tienen niveles más bajos de dopamina y noradrenalina, lo que hace que se distraigan fácilmente con estímulos internos y externos — el golpeteo de un lápiz, el canto de un pájaro o incluso su propia imaginación. Sin embargo, esto no aplica para todas las personas: algunas niñas y niños con TDAH pueden concentrarse mejor cuando cuentan con ciertos estímulos sensoriales, como movimiento o sonidos de fondo. Más adelante lo explicaremos en el artículo.
Pero otra vez, siguiendo las estrategias de este artículo, tu hija o hijo puede florecer (¿recuerdas a Emma Watson? Ella es exitosa. Y es un gran ejemplo de una niña cuyos padres supieron acompañar el TDAH 😉). Déjanos mostrarte cómo hacerlo.
Cómo los retos del TDAH en la escuela se presentan de forma única en cada niña o niño
Seguramente sabes que la famosa combinación ‘TDAH y escuela’ se manifiesta de formas distintas. TDAH no significa que una niña o niño corra y grite como muchos creen. En muchos casos, las niñas y niños con TDAH se quedan absortos, mirando por la ventana y sin poner atención en la clase. El diagnóstico puede tardar si a tu hija o hijo le va bien en la escuela (esto es común en niñas con TDAH) y muestra un comportamiento adecuado.
Te lo explicamos. Algunos estudiantes con TDAH son hiperactivos, impulsivos y platicadores. Tienden a mostrar señales clásicas de TDAH, así que suelen ser más fáciles de identificar. Los problemas típicos de la secundaria o prepa que vive alguien así suelen expresarse en lo siguiente:
Interrupciones frecuentes durante las actividades o debates en clase
Dificultad para permanecer sentados o quietos durante las clases
Costarles trabajo esperar su turno en dinámicas grupales
Actuar sin pensar
Por otro lado, en estudiantes más introvertidos suelen ser más comunes la inatención y la inquietud interna. Por eso pueden pasar años sin que haya diagnóstico, especialmente si sus calificaciones son buenas. Sus retos pueden ser diferentes a los de quienes son más hiperactivos:
Tendencia a omitir detalles importantes en las indicaciones
Dificultad para participar en trabajos o conversaciones en grupo
Distraerse seguido o soñar despiertos durante las clases
Trabajo para iniciar tareas o encontrar motivación
Si tu hija o hijo tiene TDAH tipo inatento pero obtuvo el diagnóstico a tiempo — ¡felicidades! Ahora puedes ayudarle a que prospere.
¿Por qué es tan importante todo esto? Mientras mejor reconozcas los síntomas del TDAH que enfrenta tu hija o hijo, más fácil será crear estrategias de acompañamiento efectivas.
IEP: un programa especializado para acompañar a niñas y niños con TDAH en la escuela
El Programa de Educación Individualizada (IEP) es un plan formal diseñado para acompañar a niñas y niños con diferencias de aprendizaje, ofreciendo los ajustes adecuados y creando un plan personalizado que les ayude a avanzar en lo académico.
Muchas madres y padres se preguntan: ¿El TDAH se considera una condición de necesidades educativas especiales? La respuesta es sí: el TDAH califica como discapacidad bajo la Ley de Educación para Personas con Discapacidades (IDEA). Pero solo si el TDAH interfiere de forma importante en la rutina diaria de tu hija o hijo, especialmente en la escuela, y afecta su desempeño académico o desarrollo social.
Sin embargo, no cubre todos los gastos: los distritos escolares suelen recibir solo parte de los fondos y tienen que cubrir el resto por su cuenta.
Según la ley IDEA, puedes pedir que evalúen a tu hija o hijo para un IEP sin costo alguno. La evaluación normalmente toma algunas semanas en realizarse. Incluye valoraciones de especialistas como terapeutas de lenguaje, terapeutas ocupacionales y psicólogos del propio colegio.
Después de la evaluación, se lleva a cabo una reunión IEP con la madre, padre o cuidador, el profesorado, especialistas (como psicólogos infantiles) y una persona representante del área de educación especial. Durante la reunión se conversa sobre cómo apoyar a niñas y niños con TDAH y se diseña un plan educativo especializado que indica metas académicas y ajustes para apoyar su aprendizaje.
Seguro te preguntas: ¿cuáles son los apoyos o ajustes más comunes que se incluyen en un IEP para TDAH? Eso puede variar entre estudiantes con TDAH, pero lo más común es:
Apoyo de un asistente especializado en TDAH (de manera temporal o solo cuando se solicite)
Apoyo dirigido en materias donde tenga más dificultad; por ejemplo, clases extra de matemáticas
Ajustes en el entorno de aprendizaje, como permitir audífonos para reducir distracciones
Formatos de tarea flexibles, como dar tiempo extra para exámenes y entregas
Descansos adicionales bajo supervisión de un adulto para ayudarle a enfocarse
En cuanto a los ajustes especiales, pueden incluir:
Acceso a un segundo juego de libros (uno para la escuela y otro para la casa)
Uso de tecnología de apoyo, como audífonos, tabletas o herramientas de voz a texto
Poder entregar tareas de forma verbal en vez de escrita
Acceso a un lugar tranquilo para exámenes o sesiones de estudio
Plazos flexibles para entregar tareas en períodos de mayor dificultad
Puedes solicitar reuniones adicionales de seguimiento para revisar el avance y ajustes al IEP de tu hija o hijo, según se necesite. Entre reuniones, madres, padres o cuidadores también pueden conversar con los maestros sobre el avance y ver cómo funciona el IEP en casa.
Cómo crear y mantener un plan de conducta como parte del acompañamiento escolar en TDAH
O, dicho de otro modo, un plan de intervención conductual (BIP, por sus siglas en inglés). Es muy parecido al concepto del IEP, pero tiene algunas diferencias importantes:
No siempre está separado del IEP; un Plan de Intervención Conductual (BIP) puede ser parte del IEP si el comportamiento de una niña o niño afecta notablemente su aprendizaje
Se elabora cuando una estudiante o un estudiante muestra conductas disruptivas que dificultan el proceso de aprendizaje
Las estrategias de aprendizaje para TDAH pueden tener gran impacto en el éxito académico, ya que el comportamiento y el aprendizaje están estrechamente relacionados para quienes tienen TDAH, pero requieren esfuerzo mental sostenido
El BIP se puede poner en práctica más rápido que un IEP, ya que no necesita un proceso largo de evaluación
Un BIP mide el progreso en la conducta de la o el estudiante, mientras que un IEP evalúa el avance académico y si cumplen con sus objetivos de aprendizaje
Importante: el plan de intervención conductual NO es un documento para regañar o castigar a un estudiante. Más bien, es un plan que se centra en fortalecer conductas positivas y mejorar la participación en contextos educativos, trabajado en conjunto con docentes y especialistas en psicología.
Un BIP normalmente describe las conductas, posibles causas y estrategias prácticas de manejo del TDAH. Esto debe ser medible, realista y progresivo. También hay que considerar el desarrollo y las habilidades de cada niña o niño.
También, para que un plan de intervención conductual funcione, debe ser específico e incluir instrucciones claras y detalladas. Por ejemplo, puedes proponer que tu hija o hijo levante la mano antes de hablar en clase. Esto se puede monitorear durante una semana, con la meta específica de lograrlo al menos tres veces al día.
Ahora vamos a ver otras maneras en que puedes colaborar con quienes enseñan a tu hija o hijo si buscas mayor flexibilidad de opciones.
Colaborar con el profesorado para ayudar a niñas y niños con TDAH a enfocarse en la escuela
Incluso si no consideras hacer un IEP, es buenísimo platicar con los maestros y maestras. Agenda una reunión para hablar sobre los detonantes de conducta y cómo puede ayudar el profesorado. Pero ten en cuenta que no todo el profesorado está capacitado para identificar el TDAH ni conoce cómo hacer ajustes para cada caso. Así que tendrás que ser lo más detallista posible en tus solicitudes.
Aquí tienes algunas cosas que puedes compartir con el profesorado.
Entorno escolar optimizado
Una petición sencilla es acomodar a tu hija o hijo cerca de la docente o docente, lejos de ventanas y puertas. Esto ayuda a minimizar distracciones por ruidos y pláticas, lo que puede marcar una gran diferencia para estudiantes con TDAH.
El uso de audífonos o tapones puede funcionar excelente durante trabajos y exámenes, ya que ayudan a bloquear sonidos externos. Además, quienes tienen TDAH se benefician de sesiones cortas o con cambios de dinámica en clase. Si es posible, pide que incluyan actividades prácticas o interactivas en el plan de clase.
Técnicas de redirección
Regañar a tu hija o hijo solo debe ser el último recurso en el acompañamiento del TDAH y, en realidad, NUNCA tendría que ocurrir. De lo contrario, tú hija o hijo podría sentirse como una carga, y eso no es lo que quieres, ¿cierto? En vez de eso, busca formas gentiles de ayudarle a volver a concentrarse cuando pierda el hilo. ¿Tal vez un toque suave en el hombro? O quizá llamarle por su nombre con un tono especial
Descubre qué funciona mejor para tu hija o hijo y compártelo con el profesorado. Es fundamental evitar reacciones negativas ante los retos conductuales o educativos. En su lugar, el profesorado debe enfocarse en el refuerzo positivo, priorizando la redirección positiva y el acompañamiento antes que simplemente evitar la crítica.
Descansos frecuentes
Es probable que quienes tienen TDAH requieran descansos más frecuentes entre tareas para descargar energía acumulada. Pregunta si se pueden implementar pausas breves en clase. Para adolescentes, los intervalos más largos pueden funcionar, aunque seguirán necesitando descansos también más largos. En los más pequeños, intervalos cortos y pausas aún más frecuentes funcionan mejor.
Apoyo especial adicional
A menudo, quienes viven con TDAH necesitan apoyo extra de personas adultas para seguir instrucciones y mantener la atención. Pide que el profesorado les recuerde, anime y dé empujoncitos amables para que se mantengan concentrados en clase. Pide al profesorado que reconozca los pequeños logros de tu hija o hijo y que ofrezca retroalimentación positiva para fortalecer su confianza y motivación en la escuela.
Uso de tecnología
Los temporizadores digitales y apps para enfocarse pueden ser una gran respuesta a la pregunta: ¿cómo apoyar a una niña o niño con TDAH para que se enfoque en la escuela? Los temporizadores digitales ofrecen señales visuales y auditivas que ayudan a las y los estudiantes a mantenerse enfocados durante tareas o exámenes.
Muchas apps para concentración bloquean el acceso al celular. Por ejemplo, una niña o niño puede plantar un árbol virtual en una app tipo Forest cuando empieza una tarea. Si permanece en la tarea el tiempo acordado, el árbol virtual crece. Si sale de la app, el árbol se marchita. Esta representación visual del esfuerzo puede motivarles a concentrarse. Si has notado que tu hija o hijo se beneficia de estas herramientas digitales, consulta con el profesorado cuál es la política escolar de uso de celulares.
Otros consejos para acompañar el TDAH en la escuela
Aquí tienes algunas ideas más para sumar a la rutina escolar de TDAH de tu hija o hijo, que también puedes compartir con el profesorado.
Descansos breves entre trabajos o lecciones. Actividades sencillas como estirarse o brincar pueden ayudarles a liberar energía y retomar sus tareas con mayor concentración.
Divide las tareas grandes en partes más pequeñas. Tu hija o hijo podría sentirse abrumado si recibe una tarea extensa, como "Haz un dibujo en una sola clase". En vez de eso, quienes enseñan pueden dividir la tarea en pasos, guiando para que se concentren en uno por vez. Cuando la niña o niño sabe que solo necesita concentrarse 5 minutos, la presión disminuye.
Ofrece snacks amigables con el TDAH. Procura botanas que mantengan la energía estable. Comidas bajas en azúcar y ricas en proteína ayudan a evitar picos de energía que suelen detonar hiperactividad. Considera nueces, yogurt o panecillos integrales para apoyar la concentración sostenida.
Programa los medicamentos. Consulta con el personal médico para definir el mejor horario según la jornada escolar. Puedes programar una alarma digital con señal visual para el momento del medicamento. También puedes armar tarjetas pequeñas con dibujos o mensajes y ponerlas en su mochila o lonchera.
Por qué hacer divertido el aprendizaje es una estrategia efectiva en la educación sobre TDAH
El aprendizaje divertido y lúdico aumenta las probabilidades de que cualquier niña o niño se mantenga concentrado. Aquí tienes algunas estrategias divertidas para que la escuela sea un lugar más ameno y con actividades manejables.
Si lo deseas, sugiere estas ideas al profesorado de tu hija o hijo.
Descansos divertidos. No, no nos referimos a grabar un video para TikTok, aunque también podría ser divertido si el profesorado permite y participa en el proceso de grabación. Nos referimos a pedirle al profesorado que incluya bailes, caminatas o juegos rápidos para que las niñas y niños puedan relajarse.
Objetos para "concentrarse". Deja que elija un objeto especial, como una pelota antiestrés o un juguete, para tenerlo cerca. Eso le sirve como recordatorio para concentrarse cada vez que lo tenga en la mano o en el escritorio. Después, pregunta al profesorado si lo pueden llevar a la escuela.
Lectura activa. ¿Cómo ayudar a que se concentren en la lectura aunque parezca aburrido? ¡La lectura activa es la solución! Pedirles que permanezcan callados leyendo puede sentirse como un castigo para quienes son inquietos. El profesorado puede motivar a las y los estudiantes a leer en voz alta, imitar personajes, o incluso asistir disfrazados de sus personajes favoritos para representar una obra.
Calendarios visualmente divertidos. Encuentra uno con los personajes favoritos para llenar a colores y organizar tareas por color. Ayuda a enlistar tareas y usar códigos de color por materia. También puedes usar stickers para marcar fechas importantes, tareas terminadas o eventos especiales.
Mezclar estilos de aprendizaje. El profesorado debería estimular todos los sentidos durante el aprendizaje. Por ejemplo, cuando estudian animales, pueden mostrar videos o imágenes para captar su interés. Las actividades prácticas también son clave. Pequeños experimentos, como plantar semillas y observar su crecimiento, ayudan a vivir el aprendizaje y hacen el proceso más divertido y memorable. A veces las reglas tradicionales no funcionan tan bien como el aprendizaje activo.
Domina la tarea en casa: cómo madres, padres o cuidadores pueden ayudar al TDAH en la escuela
Mientras descubres las mejores formas para que tu hija o hijo se enfoque en la escuela, también es importante acompañarle para hacerlo en casa. Todo esto porque las habilidades que practican en casa ayudan a que puedan concentrarse mejor cuando están en la escuela.
Aquí tienes algunas acciones prácticas que puedes hacer ahora mismo.
Dale seguimiento al progreso de manera entretenida
Supón que tiene que leer un cuento. ¡Hazlo un reto divertido! Pregúntale cuántas páginas quiere leer y motívale a tomar notas. Cuando acabe el tiempo, invítale a comparar lo que logró. Celebra el tiempo que logró concentrarse, aunque no haya llegado a su meta.
Si anotó que leyó 2 páginas en 10 minutos, reconoce su esfuerzo por mantenerse enfocado durante ese tiempo, aunque haya leído menos. Recuerda que estás acompañando el desarrollo de SU ATENCIÓN— no intentes convertir a tu hija o hijo en una máquina de productividad.
Crea un espacio para estudiar sin distracciones
Ayúdale a armar su propio rincón de estudio alejado de ruidos fuertes y desorden. Puede ser un espacio acogedor en su cuarto, junto a la ventana, e incluso al aire libre si hace buen clima. Permítele decorar con sus colores o dibujos favoritos, cojines o cualquier detalle especial.
Agrega cosas que apoyen su concentración, como una lámpara suave para iluminar. Elige los útiles escolares según sus gustos. Cuanto más propio sienta ese espacio, más fácil le será asociarlo con productividad y atención.
Puedes poner sonidos relajantes como olas del mar, aves cantando o lluvia tranquila, y preguntarle si quiere usar audífonos para reducir distracciones.
Introduce una rutina sencilla y manejable para estudiar
Si existe una rutina, tu hija o hijo sabe qué esperar y en qué momento enfocarse, así que disminuye el estrés. Por ejemplo, asigna horas específicas (como de 3 a 7 p.m.) dedicadas a la tarea.
También pueden ayudarte los esquemas visuales o calendarios de colores en la pared para anticipar las actividades del día escolar. Así, puede ver fácilmente sus tareas y descansos.
Agrega gestión visual del tiempo
Ayúdale a visualizar cómo pasa el tiempo cuando estudia. Usa relojes de arena o temporizadores visuales para que vea claramente cuánto le queda de una tarea. Tener una representación tangible del tiempo ayuda a reducir la ansiedad y evita que pregunten constantemente cosas como "¿Cuándo puedo descansar?"
Divide las tareas en partes pequeñas
Para tu hija o hijo, hacer tareas puede sentirse como subir una montaña empinada. Esto es lo que puedes hacer para apoyarles. Divide las actividades en procesos claros, paso a paso y con acciones concretas.
Supongamos que quiere hacer un dibujo. En vez de solo decir "Dibuja", dale instrucciones cortas y específicas. Por ejemplo: “Saca los crayones del cajón”. Luego: “Pon los crayones en la mesa”. Después: “Toma una hoja y colócala en la mesa”. Así sentirá que va tachando pasos de una lista, y ese pequeño logro hace la diferencia.
Implementa un sistema de recompensas
Un sistema de recompensas es fundamental al acompañar el TDAH en el ámbito educativo. Y seguro te preguntas, ¿por qué? Según estudios, quienes viven con TDAH suelen tener menos dopamina, un neurotransmisor relacionado con el placer y la motivación. Es decir, pueden no sentirse igual de motivados con recompensas "normales" ni halagos. Y cuando reciben una recompensa externa, puede estimular la liberación de dopamina. Esto permite que muchas niñas y niños con TDAH experimenten una mayor sensación de logro, lo que les anima a involucrarse aún más en sus tareas.
Esta técnica se llama refuerzo positivo y ayuda a crear un ciclo que impulsa la productividad y la atención.
Acompañando el camino educativo de tu hija o hijo con TDAH
Ya sabes cómo puedes apoyar a una niña o niño con TDAH. Puedes implementar todas las estrategias mencionadas trabajando junto con el profesorado. Y recuerda: gestionar un IEP puede hacer una gran diferencia.
Al final, el reto es encontrar lo que mejor se adapte a tu hija o hijo.
¿Cómo puede Liven ayudarte?
Tu hija o hijo puede usar la app para registrar su estado de ánimo a lo largo del día
Programar horarios de medicamento, actividades y eventos diarios
Organizarse de forma más sencilla en general
Reducir la ansiedad con un enfoque respaldado en ciencia
Además, recuerda que el apoyo emocional es tan importante como el acompañamiento académico. Reconoce sus emociones, festeja sus logros y ofrécele siempre un espacio seguro. Porque al final del día, toda niña o niño merece un abrazo
Referencias
ADDitude. (14 de octubre de 2024). Guía paso a paso para obtener ajustes escolares por TDAH. https://www.additudemag.com/504-plan-for-adhd-accommodations-at-school/
Pendharkar, E. (17 de agosto de 2023). ¿Qué es un IEP? Programas Individualizados de Educación, explicado. Educación. https://www.edweek.org/teaching-learning/what-is-an-iep-individualized-education-programs-explained/2023/07
Sibley, M. H., Kelleher, I., & McCarthy, D. (2023). Intervenciones no farmacológicas para el trastorno de déficit de atención e hiperactividad en niños, niñas y adolescentes. The Lancet Child & Adolescent Health, 7(6), 415–428. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36907194/

